6 cosas sobre envejecer que sabes y que no son ciertas.

Os traigo otra traducción, esta vez del Huffington Post. Es un artículo del Doctor Deepak Chopra donde desmonta seis mitos sobre el envejecimiento. Espero que os guste.

Probablemente habrás oído miles de veces que a medida que envejeces tu cuerpo y tu mente empiezan a “irse” – ya no puedes moverte tanto como solías hacerlo y tu salud se deteriora. Pero estos “hechos” podrían estar muy alejados de la realidad. Envejecer no tiene porque significar decadencia, de hecho, es justo lo contrario.

Frente a la creencia popular, hacerse mayor no es sinónimo de una salud más frágil. El doctor Deepak Chopra te cuenta las buenas noticias:

Primer mito: Tus genes predeterminan como será tu salud. ¿Por qué no es verdad? A pesar de que la secuencia génica con la que naces es fija, la expresión genética depende de como vives tu vida. Estamos empezando a aprender que lo que piensas, lo que sientes, tus niveles de estrés, sueño, ejercicio, tu respiración y la coordinación entre la mente y el cuerpo pueden afectar a la expresión genética. Esto significa que puedes activar los genes buenos y desactivar los malos. La idea de que podemos influir en nuestros genes proviene de la nueva ciencia de la epigenética, y es algo sobre lo que estoy investigando actualmente. Lo que nos dice la epigenética es que tenemos más control sobre la biología celular del envejecimiento de lo que pensamos.

Segundo mito: Hacerse mayor significa sentirse mayor. ¿Por qué no es verdad?: Cada uno de nosotros tiene una edad cronológica y una edad biológica. Tu edad cronológica es la edad que aparece en tu certificado de nacimiento y responde a la pregunta ¿Cuántas veces has dado la vuelta alrededor del sol dentro de tu cuerpo? Tu edad biológica básicamente refleja cómo de bien funciona tu cuerpo. La edad biológica está basada en todo, desde tu presión arterial y tu grasa corporal hasta tu densidad ósea y tus niveles de colesterol. Está determinada por numerosos factores y no tiene nada que ver con tu edad cronológica. Como percibas el proceso de envejecimiento, tus expectativas y creencias y como experimentes el tiempo y como de enérgico te sientas es lo que determina tu edad biológica. Piénsalo de esta manera: Una persona de 50 años que se cuida bien puede tener la edad biológica de alguien de 35. Alternativamente, una persona de 50 años que se ha abandonado puede tener una edad biológica de alguien más viejo. Tú puedes ser más joven, biológicamente hablando, de lo que diga tu certificado de nacimiento.

Tercer mito: Tu cuerpo se hace más frágil a medida que envejeces. ¿Por qué no es verdad? Tu cuerpo no tiene porque hacerse más frágil a medida que envejeces. Tú puedes incrementar tanto la fuerza como la masa de tus músculos, e incluso mejorar tu densidad ósea con el ejercicio adecuado. Después de seis semanas de haber empezado a hacer ejercicio, los estudios revelan un incremento de la fuerza del 100 hasta el 200% entre hombres de edades entre 60 y 70 años. Y andar durante media hora, cinco días a la semana, puede añadir más de siete años a tu vida, de acuerdo con un reciente estudio de la Universidad de Harvard.

Cuarto mito: Tu cerebro está destinado a deteriorarse con el paso del tiempo. ¿Por qué no es verdad? Si tu piensas que pierdes células cerebrales cuando envejeces y éstas desaparecen para siempre, piensa otra vez. Diversas investigaciones muestran que algunas áreas del cerebro involucradas con la memoria y el aprendizaje producen nuevas células todos los días. Lo mejor que puedes hacer para producir nuevas células cerebrales es mantener tu cerebro activo con nuevas actividades y aprendizajes.  Y una de las mejores cosas que puedes hacer por tu cerebro en este momento, según los estudios, es aprender un nuevo idioma (aunque aprender cualquier cosa nueva es bueno para tu cerebro). Otra cosa sobre tu cerebro: Solo entre un 3 y 4% de las mutaciones genéticas relacionadas con la enfermedad, incluida la enfermedad de Alzheimer, están genéticamente determinadas. La mayoría de las mutaciones genéticas están influencias por nuestro estilo de vida, incluyendo las emociones, calidad del sueño, dieta y nivel de stress. Tú no vas a tener Alzheimer o demencia senil por el hecho de envejecer a menos que tengas una extraña mutación genética.

Quinto mito: Tu energía disminuye a medida que envejeces. ¿Por qué no es verdad? Los niveles de energía en el cuerpo no dependen de la edad. Éstos dependen de tu actitud y están influenciados por tu calidad de vida. La meditación, un sueño reparador y el ejercicio son las mejores formas de tener un cuerpo alegre y enérgico.

Sexto mito: Cuanto más viejo eres, más infeliz eres. ¿Por qué no es verdad? La felicidad no tiene nada que ver con el envejecimiento. De hecho, los últimos años de tu vida pueden ser los mejores. Muchos estudios han mostrado que las personas son más felices a medida que envejecen. Si comes saludablemente, haces ejercicio, te preocupas de tu mente y permaneces conectado a los demás tu puedes incidir en tus niveles de felicidad, es lo que yo llamo tu “set point”.

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