¿Por qué se rescató a la banca y no a las personas?

Las respuestas a esta pregunta podrían ser muchas, incluso podrían dar para escribir un libro. Sin embargo, me voy a limitar a tratar de dar una visión reducida de porqué escuchamos esta pregunta.

Hay que partir de la idea de que en realidad no se rescató a la banca, se rescataron a las cajas de ahorros. Esas cajas que estaban dirigidas, no por banqueros, sino por políticos y sindicatos. Esto es un dato que suele obviarse. La práctica totalidad de las cajas de ahorro han desaparecido y de todas las significativas sólo la Kutxa y la Caixa, ahora Kutxabank y CaixaBank respectivamente, presentaban un balance decente.
Pero esto no es lo que nos ocupa en este post. Volvamos al principio, ¿por qué se rescató a las cajas y no a las personas? Para poder contestar a esta cuestión son necesarios algunos conocimientos básicos de cómo funciona el sistema financiero en España y en el resto del mundo. Simplificando mucho puede decirse que los bancos son agentes de ese sistema financiero que tienen por objeto canalizar los ahorros hacia la inversión. Toman dinero prestado y lo prestan, y por hacer eso, gracias a intereses comisiones etc. perciben beneficios. Aunque no se lo imagine el hecho de cobrar su nómina en el banco implica que usted está prestando su dinero al banco. Abrir una cuenta corriente implica que usted presta el dinero que ingresa en esa cuenta al banco y el banco, con ese dinero, hará lo que hacen los bancos: prestarlo. ¿Qué pasa cuando usted quiere sacar dinero? Que el banco toma del que tiene disponible y se lo devuelve, con o sin interés, eso dependerá del producto financiero que tenga contratado o del tiempo que tarde en retirarlo.euros
¿Qué hicieron las cajas? Básicamente prestar más dinero del que tenían con la esperanza que los préstamos que las cajas habían concedido les reportaran cuantiosos beneficios. Eso nunca ocurrió y la situación comenzó a complicarse. Se complicaba porque la gente que había pedido préstamos hipotecarios comenzaba a perder el trabajo y no podía cumplir sus obligaciones, la consecuencia era perder la casa y un drama que muchos nunca se habían planteado. Pero además muchas de las grandes inversiones inmobiliarias (préstamos) que habían hecho las cajas no estaban dando los resultados esperados. ¿Qué hacer? Muchos defienden que habría que haber rescatado a esas personas que se estaban quedando sin hogar (de hecho las medidas legislativas posteriores han seguido esa línea) pero eso tenía diversas consecuencias: la creación de incentivos perversos, de modo que más de uno y de dos se hubieran aprovechado de la coyuntura y en segundo lugar los bancos hubieran tenido que cubrir todas esas pérdidas. ¿Cómo se cubren pérdidas en un banco cuando en 2007, y después en 2008, el estallido de la burbuja en EEUU había dinamitado los préstamos interbancarios? Quebrando. Desde el año 2003 se llama concurso de acreedores, pero es lo que toda la vida se ha llamado quiebra, esto es, cuando uno no puede pagar sus deudas. ¿Quién hubiera sufrido las consecuencias de esa quiebra? Los acreedores, y aquí es donde entran las personas, usted, yo y cualquiera que tuviera abierta una cuenta corriente, contratado un depósito o una libreta de ahorros en una caja con problemas. Hubiéramos perdido nuestro dinero. Algunos me dirán que para esas contingencias existía un Fondo de Garantía de depósitos que cubría hasta 100.000 euros y yo diré, claro, pero ¿A qué no sabes con qué dinero se nutría ese fondo? Pues con el de las propias cajas, y es que a menudo se olvida que antes de la reforma operada en 2011 existían tres fondos de garantía distintos, el de bancos, el de cajas y el de cooperativas de crédito.

De este modo resultaba necesario rescatar a las cajas, por la sencilla razón que ese rescate implicaba el de las propias personas, muchas de ellas sin hipoteca alguna, muchas de ellas ahorradoras y responsables o simplemente personas que habían llegado tarde a la barra libre de crédito y que ingresaban su dinero en una cuenta corriente. Por eso cuando la crisis inmobiliaria estaba en su punto álgido se hablaba de un posible corralito en España, porque la gente estaba a punto de ir a su banco/caja a sacar todo su dinero, dinero que estaba apuntado en un papel pero que no estaba dentro del banco en una caja fuerte. Ha sido después de esta brutal crisis cuando se ha empezado a mirar con un poco más de desconfianza a los bancos. Hasta entonces algunos pensaban que lo que los trabajadores del propio banco era tan importante como la recomendación del médico cuando padeces una enfermedad, les juro que eso me lo han dicho. Lamentablemente no terminamos de levantar el velo que tenemos delante de nuestros ojos y es por ello que insistimos en la idea de que deben rescatarse a las personas y no a los bancos. Precisamente al demandar esto conseguimos perder cotas de libertad que ya habíamos ganado. La última de ellas es la toma de control por parte del gobierno del Fondo de Garantía de Depósitos, reformado por tercera vez en menos de tres años, aproximándonos de este modo a una suerte de banca pública, donde el Estado garantiza que si la banca quiebra allí estará él para rescatarla, eso sí con el dinero de nuestros impuestos, que a este paso no bajarán nunca.
No se trata de creer o de hacer lo que diga una u otra persona, se trata de pensar por uno mismo y sacar cada uno sus propias conclusiones. Quedarse en la inopia o dejarse llevar por la corriente es mucho más sencillo. Luego vienen cosas como la colocación de preferentes. Es la historia de una crisis que ha dejado al descubierto la brutal dependencia que existe entre las personas y los bancos y aunque ello pueda tener numerosos beneficios, que no se pueden dejar de olvidar, ello también implica que para rescatar a las personas sea necesario el previo rescate de los bancos. Recuerden, la mayoría de ustedes son acreedores y los bancos son sus deudores, aprendan a cómo utilizar ese poder y evitarán tener que ser rescatados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s