La cigarra, la hormiga y el de la máscara.

Ayer tuve la ocasión de ver un minuto de la película “Los lunes al sol”. Un minuto y nueve segundos para ser exactos. Es esa escena de la película donde el personaje que interpreta Javier Bardem lee la fábula de la Cigarra y la Hormiga a un niño. Cuando en el colegio leí la fábula, atribuida a Esopo por Jean de la Fontaine, la interpretación que le di no coincidía para nada con la de la película. De hecho Javier Bardem afirma que la hormiga es una “Hija de la gran puta y una especuladora, y que lo que no dice la fábula es que porque unos nacen cigarra y otros hormiga”. Os dejo la escena por si alguno dice que exagero o alguna tontería por el estilo. 

Toma del frasco carrasco. No voy a juzgar la película, porque no la he visto, desconozco si a medida que avanza la película estas afirmaciones se matizan o no. Pero el caso es que ayer en twitter alguien definía esta escena como “La construcción social explicada en una escena de los lunes al sol”. Esta claro, que se matice o no, algunos toman esta interpretación muy seriamente. De modo que, como es algo que me llama la atención, y sin entrar a valorar la película, me voy a atener a valorar exclusivamente a esta escena.

En primer lugar he ido a buscar el texto original de la fábula, y me he encontrado con que tiene dos versiones. He de reconocer que desconocía este dato. De hecho en la versión que yo leí cuando era niño, la atribuida a Esopo, al final la hormiga abría la puerta de su casa y dejaba pasar a la cigarra con la condición de que el verano siguiente se esforzara para no volver a pasar hambre en invierno. Sin embargo me encuentro con que el texto original (eso dice en el lugar de donde lo he tomado) de de La Fontaine, que parece ser el más difundido, relata la fábula de este modo:

Una hormiga, llegado el verano, recogía afanosamente granos de trigo y cebada guardándolos en su granero, para alimentarse cuando llegara el invierno.

La cigarra que pasaba el día cantando, se asombró de verla tan trabajadora en la época en que los animales dejando sus faenas se dedican a la diversión y al descanso, porque tienen alimento de sobra.
Ante las burlas de la cigarra, la hormiga se quedó callada y continuó trabajando sin descanso, pero cuando cayó el invierno y con él la escasez de provisiones, la cigarra, hambrienta, fue a pedirle unos cuantos granos para alimentarse.

Entonces la hormiga le dijo:

“Ya ves holgazana, si hubieras trabajado en el momento oportuno, hoy no carecerías de alimento, así que ahora canta, mientras yo como durante todo el invierno.”

Moraleja: Si el ocio te causa tedio, trabajar es el remedio. 

De modo que cambia el final, y resulta que la hormiga no abrió la puerta a la cigarra, y presumiblemente la dejó morir. El final es distinto, pero tanto en el relato transcrito como en la película el texto es básicamente el mismo. Hay alguna pequeña diferencia pues en la escena de la película no se recoge que la cigarra se burlaba de la hormiga. Y tampoco se hace referencia alguna a la moraleja.

A partir de este texto el personaje que interpreta Bardem, en una exhibición de buenas maneras, dice que la hormiga es una hija de puta, una hija de la gran puta y una especuladora. Como si la cigarra no hubiera tenido oportunidad de trabajar en lugar de dedicarse a cantar y a dormir (así lo lee él mismo en la película), carga contra la hormiga porque ella si que trabajó. Deforma la fábula diciendo que algunos tienen trabajo y otros no, de manera que confunde empleo con esfuerzo y destroza por completo el mensaje que trata de transmitir la fábula.

Creo que cualquiera con dos dedos de frente interpreta, sin necesidad de leer la moraleja, que uno tiene que esforzarse para obtener algo. Interpretar que uno nace cigarra y otro hormiga y que por tanto hay gente que por eso no tiene trabajo y otros sí es lo más surrealista que he leído en mi vida. Es tanto como decir que si eres bajito no tendrás trabajo pero si eres alto lo tendrás. ¿Absurdo verdad? Pues parece que para algunos, espero que no demasiados, no. No podía dar crédito ayer por la noche a las sandeces que leía acerca de esta escena. “¿Hay trabajo para todos?” Me preguntaba uno insistentemente, queriéndome decir que hay personas que están condenadas a ser cigarras. No, no hay trabajo para todos, por desgracia; pero el que no haya trabajo no significa que haya que dedicarse a cantar y a dormir, eso es lo que dice la fábula que hace la cigarra o ¿es que los que interpretan de forma tan peculiar este texto olvidan que todo el mundo puede ser trabajador como la hormiga? ¿Cómo se puede confundir una cualidad personal con tener o no tener un empleo?

Mi reacción cuando vi esta escena fue: “pues nada, a tocarse los cojones, que ya nos darán lo que no tenemos y si no se lo quitaremos. ‪#chachi”. Como ya expliqué antes en la versión que yo conocía de esta fábula la hormiga dejaba entrar a la cigarra, de ahí que diga que ya nos lo darán. Y en este punto he de admitir que no me gusta la versión que recoge la película, y no se trata de que la hormiga sea o no sea una hija de la gran puta. Soy cristiano y no me parece bien que alguien que tiene de sobra no de a nadie que no tiene nada y mucho menos dejar morir a la cigarra. Pero igual que yo pienso eso otros muchos pensarán: “que se joda la cigarra por vaga, que se hubiera esforzado cuando tenía ocasión”; porque, repito, la fábula no se refiere a tener o no tener empleo, en la fábula deja bien claro que la cigarra optó por cantar y dormir antes que ponerse manos a la obra en previsión del duro invierno. Yo puedo entender esta postura, pero no la comparto. Igual que tampoco comparto que pudiendo esforzarse/trabajar no se haga y se holgazanee con la esperanza de que cuando tenga necesidad alguien me de lo que necesito.

Hay cosas que son para mear y no echar gota, y luego le dicen a uno que se tome la medicación. Sí, creo será necesario para poder soportar tanta tontería. Como la de esperar a que venga alguien con una máscara con una sonrisa y un bigote pintado y con un sombrero y haga despertar a la sociedad aletargada, sin darse cuenta de que en lugar de esperar uno puede ser el protagonista de su propia vida, y que para eso no hacen faltan pastillas ni rojas ni azules.

Y de esta forma concluía mi post. Lo que ocurre es que siempre los releeo dos veces antes de publicarlos. Y da la casualidad de que no estaba convencido de que la transcripción de la fábula que he recogido fuera la verdadera. Profundizando más he descubierto que no sólo hay dos versiones, hay más de dos. En algunas de ellas se dice que la hormiga codiciosa no quiso dejar entrar a la cigarra, incluso después de prometerle que le devolvería todo con intereses. Bueno, desconozco si las personas que interpretan la fábula como en la película únicamente conocen esa versión de la fábula, en ese caso, les comprendo en parte. No se de dónde coño se sacan que unos nacemos cigarras y otros hormigas, pero entiendo que se critique a la hormiga. Tampoco comprendo que en la película el personaje que interpreta Bardem, sin hacer referencia a ese defecto de la hormiga, la codicia, concluya que la hormiga es una hija de la gran puta y una especuladora. Es probable llegar a esta conclusión si la versión de la fábula que se leyó en la infancia pintaba a la hormiga como la mala. La fábula original, la de Esopo, no decía eso, y es más, como he dicho antes, en ella la hormiga dejaba entrar a la cigarra en su casa. Esa es la que yo conocía, y en base a ese conocimiento he reaccionado. Como digo en el “acerca de” de este blog, no creo que me halle en posesión de la verdad absoluta, y siempre admito puntos de vista distintos. Pero desde el respeto. De modo que sí en algo he molestado a las personas que interpretaron el texto de forma distinta a la que yo lo hice, mis disculpas. Pero no estaría de más que reflexionaran un poquito sobre lo que leen o lo que ven antes de tomarlo como una verdad absoluta. Yo trato de hacerlo.

Un pensamiento en “La cigarra, la hormiga y el de la máscara.”

  1. Tu lo que estás es flipado xD
    Primero, es una película, no es Bardem el que habla sino su personaje ficticio, Santa. Un desempleado que las ha pasado canutas y que como sus antiguos compañeros de trabajo, fue despedido de los astilleros siendo cuarentón, por lo que por razones de edad le es más que imposible encontrar un nuevo empleo por más que se esfuerza.
    A consecuencia de las fatigas el personaje está un poco transtornado, por eso enrevesa la fábula y la aplica a su situación aunque no tenga nada que ver, ese es el chiste de la escena que tu no has pillado, ya sea por no haber visto la película o por tener un pensamiento demasiado lineal que te impide captar la ironía (a lo Sheldon Cooper).
    Con cigarras y hormigas se refiere a las clases sociales, yo que soy hijo de obrero, aún con todos los esfuerzos que ha hecho mi padre y que haga yo, no puedo alcanzar el nivel de comodidad que el hijo de un empresario especulador. Además, la historia se situa en torno a los 80, los años posteriores a la reconversión industrial y los protagonistas pasan de los 40 y largos años, por lo que nacieron a principios de los 40, en plena posguerra. Imagínate…

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